YOGA Y COVID 19
Al ejecutar los asanas primero construimos cierta dosificada incomodidad: tensión muscular, limitación de la capacidad respiratoria, presión sobre órganos, cierta inseguridad en las posturas de equilibrio etc.
Al practicar pranayama introducimos ciertas restricciones, también dosificadas, en el proceso respiratorio: respirar sólo por una fosa nasal en la respiración alterna, retenciones, ritmo etc.
Pero al añadir, además, consciencia al ejercicio logramos relajar, calmar, estar bien, contentos, a pesar de estas incomodidades y restricciones. Con la práctica, llegamos a disfrutar, incluso a meditar durante su ejecución.
Vivimos en una temporada en que las incomodidades y restricciones que siempre ha habido en nuestra vida han aumentado: la incómoda mascarilla, las restricciones a la vida social, a los desplazamientos, etc.
Por lo que creo que es un momento importante para intensificar nuestra práctica de Yoga y lograr estar contentos a pesar de esta intensificación de incomodidades y restricciones.
Om Shanti.
Vayu