Blog de Sanatana Dharma

Entendemos la comunicación, como el encuentro en lo común

No juzgues, ama

juzgar 3Me he encontrado hoy con multitudes de seres, seres alegres, seres que parecían melancólicos, otros enfadados, otros esperando, muchos corriendo… todos seres, diferentes, muy diferentes, ninguno se parecía a su vecino de asiento en el metro. 

 

Y esa vocecita en mi cerebro, sí, esa que siempre acompaña al viajante solitario. O acompañado también. Sí, esa que dice “qué guapa” o “qué elegante” o “qué maleducado” si alguien contesta gritando a una llamada, irrumpiendo en el silencio de los seres en camino hacia sus obligaciones…

 

Y también estaba ese Otro, ese que todo lo ve, ese que todo lo observa. Esa voz silenciosa, esa maravillosa voz que también siempre está.

 

Y ésa decía, mira cuántas almas. Míralas todas. Todas encarnadas en cuerpos distintos, en camino hacia su destino, en camino hacia la siguiente experiencia. Ya nadie parecía ni guapo ni feo ni maleducado ni triste. Nadie parecía nada. Nadie se equivocaba. Nadie molestaba ni nadie agradaba a mi ego sentado en su asiento. 

 

Somos Almas, somos espíritu. No somos iguales, somos lo mismo. Nacidos de la misma fuente, la fuente de Amor supremo. 

 

Como Almas, todas tenemos nuestra lista de tareas, nuestra agenda de causalidades, tenemos un karma que compensar. Lo nuestro es ir aprendiendo hasta que todo esté aprendido, y todos estamos en un curso distinto. Todos con nuestro propio ritmo de acierto-error, con nuestra particular capacidad para aprender o para tropezar siempre en la misma piedra. 

 

Cuando veo a mi vecino de asiento en el metro como el Alma que es, como el espíritu envuelto en la materia que es, se derrumban los juicios, ya no queda nada sobre que construir la opinión de mi ego. Mi ego se calla, el Ser que soy de Verdad no puede hacer otra cosa que amar a ese vecino de asiento.

 

Cada Alma hace lo mejor que puede en cada momento de su particular camino. Lo mejor que puede, siempre, según su evolución, según su edad, según su karma. Cuando veo que cada uno hace siempre lo mejor que puede, se encienden el Amor y la comprensión en mí. Se callan los juicios, no tienen ningún lugar en mi observación. Hasta los peores asesinos son Almas, son Seres divinos, aunque suene políticamente incorrecto. Sí, por muy fuerte que pueda parecer, son igual de divinos que yo, que tú que me estás leyendo (por cierto, gracias…).

 

Escuché alguna vez en una charla de Teosofía que habría que abrazar ajuzgar 2 cualquier asesino. Como todos, hace lo que puede, lo que necesita su Alma en ese momento de su evolución, lo que le piden las fuerzas del Karma. Aunque sus actos sean lo más condenables, lo más horroroso, lo más vil que se pueda observar, hace lo que puede. Igual que yo, igual que tú que me estás leyendo (gracias otra vez…).

 

El Amor es la fuerza que mueve las Almas hacia delante. El almacén de Amor divino que todos tenemos en nosotros, sin excepción, en nuestro Ser, es el que debe hablar cuando suena el juicio. 

 

No juzgues, no opines de la vida ni de los actos de los Seres que te rodean. Hacen lo que pueden. 

 

Ama, ámalos todos por igual. El Amor nos salvará, abracémonos comprendiendo para salvar el mundo.

 

Om Shanti

 

Muktakesi

 

No intentes ser feliz
Nadie te ofende
 

Comentarios 1

STELLA en Viernes, 08 Mayo 2020 00:32

Muchas gracias Muktakesi2!
Todo me reSuena... Y me suena.
Namasté

Muchas gracias Muktakesi2! Todo me reSuena... Y me suena. Namasté
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