Blog de Sanatana Dharma

Entendemos la comunicación, como el encuentro en lo común

Nadie te ofende

 

Nadie te ofende, tú te ofendes (porque le das tú el poder de hacerlo…).

 

ofensasEsta célebre frase de la tradición budista trae a mucha gente a la contradicción por lo herido que se siente uno por tantas y tantas cosas que piensa que los demás le proyectan. Casi siempre estamos en el sentido de la separatividad (yo y los demás, el mundo y yo…) y nos identificamos con las formas de ser que nos apetecen o gustan, y rechazamos las que no. Pero lo mismo hacemos con los demás (me gusta - no me gusta), persiguiendo con avidez aquello que nos apetece o nos atrae, y rechazando, incluso eliminando, aquello que no nos gusta.

 

Especialmente ofendidos y dañados nos sentimos por parte de aquellas personas a las que damos un valor más específico. No consideramos igual las mismas cosas si nos las hace o dice nuestro hermano, padre, hijo, que el vecino del 5º. No “sientes” igual el rayazo en tu coche que en el del vecino… Ni perdonas igual a cualquiera, que a tu hijo, o tu hermano, padre, madre…

 

Pero ese poder de hacerte especial daño, se lo das tú. Solo tú. Eres tú quien consideras que “eso” dicho o hecho por…, es especialmente grave. Y lo consideras por lo que esa persona es para ti. Recapacita: por lo que es “para ti”… Porque para otra persona no lo es, aunque se trate del mismo hecho, de la misma acción (u omisión…). Se trata, por lo tanto, de pura egoicidad. Te haces daño con tu propio ego.

 

Si empezáramos a tratar de ver al individuo que hay detrás de la acción, no a lo que esa persona es para mí, sino la persona que es, el Ser Humano que hay ahí, aunque a veces no aparezcan las cualidades humanas por ningún lado, empezaríamos a ver TODO de forma muy distinta. Y desde luego, nos haríamos mucho menos daño con todo. Si fuéramos capaces, cada vez más, de distinguir lo que es el Ser Humano, cada uno de nosotros, de lo que esa persona es para mí, lo que es capaz de hacer o decir, y del significado e importancia especial que le doy yo mismo a eso, cambiarían muchísimo las cosas. Y nuestras relaciones serían mucho más gratificantes, menos dañinas, más sanas.ofensas 2

 

Esa dificultad de distinguir lo que SOY y lo que tengo (lo que hago, digo) que llamamos VIVEKA, Discernimiento Átmico, en la Ciencia del Yoga, es lo que facilita que nos envolvamos una y otra vez en la nube de la confusión y la ofuscación por todo lo que nos rodea. Confundimos a la persona con lo que la persona realiza o proyecta hacia nosotros (o creemos que proyecta, que esa es otra), metemos todo en el mismo saco: la persona, la acción y lo que esa persona es para mí. Y ya está servido el sufrimiento, en bandeja. Y esto no quiere decir que tengamos que aceptar y dar bueno todo, no. En todo hay referencias y eso que se llama “líneas rojas”, como lo es la Ética Universal (Ahimsa, no dañar, etc.), y no todo vale. Pero una cosa es lo que los demás hacen o dejan de hacer, y otra es lo que tú haces con eso, o lo que no haces y dejas que se pudra dentro de ti, envenenándote, haciéndote más y más daño cada vez…

 

Aprender a Meditar, aprender sobre lo que ES el Ser Humano y lo que su personalidad es capaz de hacer y no hacer, cómo se proyecta, y cómo nos manejamos con esas proyecciones, es lo que de verdad nos puede servir para hacer realidad la frase que encabeza este escrito. Claro, es “más fácil” echar la culpa de nuestras desdichas a alguien, seguir sin hacer nada por tu parte (nada constructivo), y seguir sufriendo y haciendo sufrir con todo ello a ti y a los demás. Pero no vale, eso no te saca de nada, te hunde cada vez más en el fango, en el sufrimiento, y vas haciendo cada vez más grande la bola de la negatividad y del sufrimiento en la Humanidad.

 

Si quieres cambiar las cosas en tu vida, busca, ponte en marcha. Mira quién te puede enseñar estos conocimientos, prepárate para que cuando estés en condiciones, aparezca el Maestro que te mereces para crecer como Ser Humano y liberarte del sufrimiento. Entra en el Sendero de la Conciencia y de la Existencia Dichosa, SAT-CHIT-ANANDA.

 

Que seas feliz, OM NAMO NARAYANAYA.

 

Kailas

 

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Viernes, 14 Agosto 2020