Blog de Sanatana Dharma

Entendemos la comunicación, como el encuentro en lo común

Los aspirantes

Normalmente se llama aspirante a aquella persona que muestra una aspiración, un anhelo o un deseo de conquistar algún objetivo. Los candidatos a acceder a un cargo, a un premio, a un título, etc. son designados con ese mismo nombre.

En círculos esotéricos al decir aspirante nos solemos referir tanto al neófito, al principiante, como también al discípulo; aquel que aspira o pretende alcanzar la Verdad, el conocimiento de sí mismo.ASPIRANTE

La palabra aspirar tiene que ver con el hecho de tomar, de coger:
recoger el polvo es aspirar, atraer agua con una bomba es aspirar, tomar el aire es también aspirar… Por lo tanto, vemos que se puede aspirar en lo sólido, en lo líquido, en lo gaseoso y cómo no, también en lo sutil.
Parece ser, según el diccionario etimológico que dispongo, que en otros tiempos -a principios del siglo XIII- la palabra aspirar no se utilizaba
con el significado actual, sino justo con el contrario: 'echar el aliento hacia algo'. Por lo tanto, estaría en relación con soplar, con espirar; y de
ésta última, a su vez, se derivaría la palabra espíritu, soplo o aliento divino.




Esta segunda acepción de aspirar me parece significativa puesto que nos recuerda que los aspirantes no sólo deberían funcionar como 'cogedores' (kevala sankhyas: discípulos que actúan aún por motivos egoístas) sino que además deberían ir convertiéndose en 'dadores' (suddha
sankhyas: discípulos que van trascendiendo el egoísmo). Según el Yoga Brahma Vidya (Ciencia del Yoga) ésta es la evolución natural que se da en todos los 'aspirantes a Ser' o discípulos.

Unas citas del libro "El Profeta" de Kalil Gibran nos servirán de hilo conductor para ahondar en el asunto que aquí nos trae:
"…la vida es en verdad oscuridad, excepto donde hay un anhelo".
Si no hay anhelo, aspiración de Verdad, la vida es oscuridad, es un valle de lágrimas; no hay por dónde cogerla. Ese anhelo nos da un sentido, una dirección; constituyéndose por ello en el estímulo fundamental, imprescindible para emprender el camino evolutivo.
EL ASPIRANTE 1Esa aspiración invoca a su vez la Luz que necesitamos para vivir con menos sombras. Será mayor o menor dependiendo de nuestra 'potencia
aspiratriz'; como en las aspiradoras convencionales, las hay de 1000W, de 1500W,...

 

Pero, así y todo, podemos disponer de una aspiradora de alta potencia y no conocer el modo de activarla. Precisamos algo más que la aspiración: "todo anhelo es ciego excepto cuando hay un saber". Necesitamos unas instrucciones, unos conocimientos, una enseñanza que nos permita darle salida a nuestra aspiración.

Demasiadas veces no existe proporcionalidad alguna entre la aspiración y la cantidad de conocimientos. Aspirantes de gran potencia con unas
pocas instrucciones son capaces de transformar completamente su vida; por el contrario, aspirantes de baja potencia con innumerables e incluso profundos conocimientos se ven miserablemente enredados en el laberinto
del mundo.

Es una ley bien conocida aquella que dice "cuando el discípulo está preparado aparece el maestro". Dependiendo del poder de nuestra aspiración, invocaremos tanto el conocimiento como el canal o maestro que nos lo entregue.

Muchas veces los aspirantes nos preocupamos mucho del nivel evolutivo de nuestro maestro, de si es o no es maestro, de si su enseñanza es más o menos completa, de si es coherente o no con lo que enseña, etc.; más nos valiera ocuparnos y reconocer nuestra capacidad de aspiración e incrementarla día a día con nuestros actos:
"todo saber es vano excepto cuando hay trabajo" Para actualizar nuestra aspiración debemos de trabajar, de esforzarnos, de aplicar todos los saberes. A veces, los aspirantes embelesados en sus saberes van abandonando el trabajo, las prácticas; pareciera como que desde el mero conocer ya estuviera todo hecho. Pero no es así, para realizar aquello que Somos necesitamos vencer las resistencias de nuestra personalidad, suavizar nuestra adicción a lo externo para, poco a poco, ir adentrándonos en nuestro mundo interior.

Cuando cerramos los ojos y queremos meditar, todos los saberes terrenos o esotéricos nos sirven de bien poco.
Queda claro por tanto que todo pasa por trabajar, pero ojo, la cosa tiene truco; y también tiene gracia. Observa lo que afirma Sivananda de forma aparentemente contradictoria:

"El propio esfuerzo, por mayor
que sea, no tendrá ningún valor
en el camino espiritual sin el descenso
de la gracia divina". "Sin
el auto-esfuerzo uno no obtiene
la gracia; y el auto-esfuerzo es
una señal del descenso de la gracia".ASPIRANTE 3
Ese 'gracioso truco' a añadir a
nuestro esfuerzo guarda estrecha
relación con:
"y todo trabajo es inútil excepto cuando hay amor"
Y más adelante el poeta define lo que es trabajar con amor: “es poner en todo lo que hagáis un soplo de vuestra alma”.
Aquí aparecen los “aspirantes dadores”, “exhaladores de alma”, aquellos que entregan lo mejor de sí mismos, aquellos que están siempre dispuestos y disponibles desde actitudes humanas; ellos son expresiones vivas del Yama y Niyama.


Sobre ellos habla Sivananda cuando, completando lo que más arriba apuntaba, nos dice: “La gracia de Dios desciende sobre el aspirante virtuoso que tiene pureza, compasión, desapasionamiento,..” El Bhagavad Gita también se refiere a ellos cuando en boca de Krishna nos dice:


"Cuatro son las clases de aspirantes de recta naturaleza que dedican su devoción a Mí: aquéllos de desinteresados actos, los de corazones devotos, los de percepción átmica, y los de trascendente realización yóguica".
Todos somos aspirantes de mayor o menor grado, de mayor o menor inspiración, de mayor o menor exhalación; lo importante es reconocer
dónde estamos y para ello tendremos que mirar nuestras aspiraciones.
A modo de test, sería recomendable hacerse todos los días la siguiente pregunta:

“y yo, ¿a qué aspiro en esta vida?...pero de verdad”.
Tanto si las respuestas son muy mundanas como si son muy espirituales, hemos de continuar aplicando la medicina ‘suddha-raya-yóguica’, la ‘aspirina del aspirante’:
BHÁVANA, KARMA y DHYANA
ó en ‘sivanandés’
SIRVE, AMA, DA, PURIFICATE y MEDITA.

 

Sadhana (La práctica)
Diversidad, separatividad, unidad....
 

Comentarios 1

STELLA en Viernes, 08 Mayo 2020 00:41

Gracias Maestro??

Gracias Maestro??
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Viernes, 14 Agosto 2020