Blog de Sanatana Dharma

Entendemos la comunicación, como el encuentro en lo común

IMPRESIONES SOBRE EL BAGHAVAD GHITA

gita

Si no comprendemos cómo empieza todo esto del B. G., no

entenderemos nada sobre el asunto, y sobre todo, no "veremos" qué 

tiene que ver conmigo, aquí y ahora, que estoy viviendo la vida de un

occidental del siglo XXI... 

Primero de todo hemos de darnos cuenta de que lo que dice el libro 

no es algo que sucedió mucho tiempo atrás o que ocurrió en un lugar 

lejanísimo. Se trata de mí, TODO ESO ESTÁ OCURRIENDO AHORA 

MISMO EN MÍ... Arjuna está en mí, Krishna, está en mí ("eso" es lo

que SOY...), y Duryodhana..., ah!, Duryodhana, al que no se le cita 

en el B. G. apenas..., también está en mí. Y no sólo está, sino que 

tiene usurpado el poder sobre mi vida, y yo sin enterarme... 

Duryodhana es el EGO, lo duro que ahy que roer, "eso" con lo que sin 

querer y sin darme cuenta, estoy identificado, creando una falsa 

identidad a la que me apego y con la que sufro y hago sufrir... 

En la gran epopeya hindú Mahabharata, de la que el B. G. forma una

pequeña pero muy importante parte (quizás lo más importante de lo

que se ha legado a la humanidad), se describe cómo los hermanos 

Kawravas con Duryodhana a la cabeza, usurpan el poder sobre el

reino (mi propia vida) con trampas en el juego, a los hermanos 

Pandavas con Arjuna a la cabeza, los legítimos gobernadores del 

reino. Los Kawravas representan el ego en mí, los Pandavas 

representan al Espíritu en mí... Todo está en mí! A quién "alimento"? 

Quién hago que dirija mis pasos por la existencia? Al ego? Al SER, el

Espíritu? Los sé distinguir? He realizado el proceso de

"desenmascaramiento" del EGO, o sigo siendo víctima del "ego 

espiritual" como si ya lo hubiera vencido??? 

Al comienzo de la contienda, cuando los dos ejércitos, los pandavas y 

los kawravas, están prestos a pelear en el campo de batalla, el

campo de Kurutsetra, mi propia vida, sus jefes se dirigen a Krishna 

para pedirle ayuda en la batalla. Duryodhana, arrogante, se sienta a 

la cabecera de la cama donde dormía Krishna, que se despierta con el

ruido y le pregunta qué quiere. Éste le responde que quiere todos los 

ejércitos, todas las fuerzas y guerreros en sus filas, a lo que asienta 

Krishna y se marcha todo orgulloso creyéndose vencedor del 

combate.

Al incorporarse Krishna, descubre que a los pies de lagita 3

cama, humildemente arrodillado, se encuentra Arjuna, al que también le pregunta qué quiere. Éste le responde que lo único que quiere es que ÉL, Krishna, Dios, venga con él en el auriga, el carro de combate... Y por supuesto que Krishna asiente también para acompañarlo en la batalla y darle instrucción... 

En casi todos los textos del B. G. comienza la historia con los  contendientes, los Pándavas y los Kawravas prestos a luchar en el campo de batalla, el campo de Kurushektra, frente a frente en cada  lado del campo.

Ya dijimos que ambos ejércitos representan los dos aspectos del Ser Humano, uno el EGO (los Kawravas, con Duryodhana, lo duro que hay que roer, como jefe), y el otro al ESPÍRITU (los Pándavas, con Arjuna, el Alma despierta YA a la percepción espiritual, como jefe). Y que los dos están en cada uno denosotros, enfrentados, si YA el Alma se ha ido despertando y ha comenzado a reclamar su poder sobre el Reino, tu vida. Si eso aún no ha ocurrido, y es lo que pasa en mucha gente, es que aún la materialidad, el ego, domina la vida de esas personas... 

En ese momento en que ambos ejércitos están frente a frente, 

Duryodhana por un lado con todas las fuerzas y poderes que ha

conseguido de Krishna, y Arjuna por otro lado con el propio Krishna 

en su auriga, su carro de combate, acontece lo que tantas veces se

da en todos los estamos librando esa batalla interna, esa "guerra 

santa". Arjuna detiene su auriga baja a tierra y se arrodilla porque le

flaquean las piernas, su tez se torna lívida, se queda sin fuerzas y 

hasta el arco "Gandiva" se le escurre de entre las manos... Le

sobreviene esa flaqueza, la DUDA, porque ve enfrente a sus parientes 

y maestros, que ha de aniquilar si quiere salir victorioso de la

contienda... Los parientes y maestros a los que hemos de combatir si

queremos alcanzar la Realización, no son sino nuestras habilidades, 

capacidades y todo lo aprendido a lo largo de vidas y vidas. Son 

nuestros pensamientos, nuestras emociones y sentimientos. Todo eso 

es lo que tenemos "enfrente" y que tenemos que vencer, si queremos 

ascender a los planos más elevados como seres humanos y 

transcender la etapa de evolución del reino humano... 

Por eso uno duda cuando desde lo más profundo de nuestro SER, 

percibimos la "llamada del Señor". Cómo "renunciar" a todo lo que 

nos ha traído hasta aquí? Es que todo ha sido malo? No. Es tan solo 

que "todo eso", solo era para que llegaras hasta aquí. No te aferres, 

no te apegues a nada, deja lo que ya no sirve, deja tus viejas botas 

de caminar..., y vuela! Arjuna implora si no es mejor vivir de limosna 

que ir más allá de todo eso. Pero todos a los que nos ha pasado esto 

"sabemos" que una vez despertada el Alma a la percepción espiritual

ya ninguna otra cosa puede darnos entera satisfacción... Krishna le

recuerda que esa confusión promovida por la falta de ecuanimidad, 

no es digna de él, y que no ceda a la inacción, que cumpla con el

deber, con el DHARMA: actúa, pelea, vence al EGO y alcanza la

sabiduría. Porque donde impera el Dharma, está Krishna, y donde 

está Krishna, se alcanza la victoria... 

Es decir, la superación de nuestras egoicidades es lo que tenemos 

que llevar a cabo a través del "desenmascaramiento del ego", y el

incremento de la percepción espiritual. Pero no porque con eso vamos 

a estar más relajados y no nos va a dar más ataques de angustia, o 

no nos vamos a deprimir nunca más, o vamos a ser más guais. Ni

tampoco el sentido de estas cosas es ser más flexible o impresionar a 

los demás con nuestras habilidades de contorsionista, sino porque ES

NUESTRO DEBER. Y no como algo impuesto, no es que si no haces 

esto vas al infierno, no. En el infierno YA estás... Es algo que tiene 

que ir saliendo de lo más profundo de nosotros mismos, desde el

Alma que despierta, y que por CONVICCIÓN, no por imposición (o

moda, otra imposición?) va surgiendo de nuestro SER. Para que esto 

ocurra es para lo que ha de seguirse esta instrucción, dándose cuenta 

de que lo que trae es lo que me pasa a mí, está ocurriendo "ahora 

mismo", en mi mundo interno, y me tengo que "poner las pilas", para 

salir de este infierno en el que me encuentro, porque mi destino está 

más arriba, mucho más arriba. Es lo que merezco, es para lo que 

vivo, es para lo que todo este Universo que experimento a través de

los sentidos y vivo, fue creado... 

Arjuna recibiendo instrucción de Sri Krishna... 

Sri Krishna, el Señor, el ESPÍRITU, transmitiendo la Enseñanza al

Alma Humana, representada por Arjuna, el "arquero perfecto", que 

representa al ser humano que ha desarrollado la percepción espiritual 

a través del discernimiento y la perfecta concentración (arquero...) de

la mente. La instrucción tan necesaria (imprescindible) y tan 

denostada en ocasiones, cuando el ego se cree saberlo todo y se

siente autosuficiente... La transmisión de la Enseñanza por parte de

los Maestros (externos) a los merecedores de esa instrucción, a los 

que se ponen "a los pies del Maestro" (no de forma literal, no

confundamos...), a su servicio, al servicio de su Obra, conlleva 

"TEYAS", el fuego iniciático, o la "chispa divina" que prende en

nosotros la GRACIA DIVINA con la únicamente es posible alcanzar la

percepción de la VERDAD y su Realización, conquistado la GLORIA 

DIVINA. Esa transmisión del fuego iniciático, "Teyas", se realiza de

Maestro a Discípulo, en las Iniciaciones espirituales. Pero claro, para 

que haya Discípulo, tiene que haber reconocimiento del Maestro y de

la Maestría del que permite que aprendas a su lado, transmitiéndote 

la Enseñanza... 

Es esa aceptación de la autoridad iniciática y de maestría hacia el

Maestro externo lo que se le "atraganta" al ego, y que no lo acepta, 

haciéndote creer que no necesitas Maestro, que puedes aprender por

ti mismo, y que por qué seguir a otro hombre (o mujer, o lo que 

sea...). Cuando hablamos de ponernos "a los pies del Maestro" no se

trata de echarnos al suelo a besarle los pies (cosa que alguna vez he

visto, horrorizándome...), se trata de reconocerlo como tal Maestro, 

ponernos a su servicio, al servicio de su Obra, convertirnos en canal a 

través del cual actúa ÉL, y tratar de ser el mejor canal posible para 

servirle lo mejor posible... 

La instrucción directa con el Maestro, la compañía de los "Dasas" 

virtuosos (aquellos que te sirven para que entiendas mejor todas 

estas cosas, y te acompañan en el proceso), y el estudio espiritual, 

que no consiste en leerte los libros sagrados solamente, sino en "leer" 

desde la percepción espiritual que poco a poco vas desarrollando, 

todos los acontecimientos de la vida, constituyen la INSTRUCCIÓN.

Esto, la Instrucción, forma parte del proceso evolutivo del Alma 

Humana, de la Conciencia en cada uno de nosotros, en la etapa 

conocida como "Sendero del Discipulado" (hay otras partes del 

proceso evolutivo como la evolución en masa, el Sendero Probatorio, 

y el Sendero Iniciático, pero esto, para otra vez...). La otra parte del 

Sendero del Discipulado es el proceso de purificación, es decir, de

impedir que el ego siga teniendo las riendas de nuestra vida, porque 

ha usurpado ese poder (lo explicaba al inicio de estas explicaciones 

sobre el B. G.), y devolver ese poder al Alma, al Espíritu o SER en

cada uno de nosotros, identificándolo como CONCIENCIA, y ponié

ndolo al gobierno de nuestra vida. 

Última entrega de comentarios sobre el Baghavad Ghita, con lo más 

nuclear que nos transmite esta obra de desarrollo espiritual. La

instrucción que nos enseña a través de la “palabra de dios” (Krishna), 

en el Baghavad Ghita (=”El Canto del Señor”) es que con solo SAMYA 

YOGA y ABHYASA YOGA se alcanza la Realización. “Samya Yoga” es

la presencia constante de la Meta a alcanzar, en nuestra mente; y “

Abhyasa Yoga” es la vigilancia constante de nuestra mente para tener 

siempre presente la Meta… Esto (sujetar la mente) es tan difícil como 

sujetar el viento, dice Arjuna a Krishna. “Sí, pero tú, Arjuna, tienes el

justo poder para hacerlo”, le responde Krishna. Todos podemos 

hacerlo, solo hay que ponerse a ello, y con paciencia y constancia, 

entrega y dedicación, trabajar y trabajar (a pico y pala) para 

conseguirlo. 

Cuatro son los caminos que se abren ante cada uno de nosotros para 

alcanzar esta Meta Transcendente, culminación del proceso evolutivo 

para el Ser Humano. Son como los caminos que llevan a lo alto de

una gran montaña. Puedes subir por una suave pista de montaña por 

la que es relativamente fácil caminar. O por un sendero más 

empinado y de mayor dificultad pero que te lleva más directo hacia la

cima. Hasta puedes elegir una pared por donde escalar, que no es lo

más fácil para la mayoría de las personas… Pero, al final, TODOS han 

de recorrer el mismo Sendero que conduce a lo más alto. No importa 

por cuál de los caminos te hayas acercado a la cima, al final todos se

hacen UNO y has de recorrer por ese “único” sendero el tramo final…

Uno de los caminos es el de la ACCIÓN, el Karma Yoga, el camino de

la acción justa y necesaria, realizada con desapego y renuncia al fruto 

de la acción… Esto no es nada fácil, más bien es el camino más difícil. 

Cómo saber qué es lo justo y necesario? Cómo desarrollar el

desapego? Más aún, la renuncia al fruto de la acción, cuando lo

hacemos siguiendo los dictados de nuestro ego que siempre quiere 

sacar tajada, siempre quiere ganar algo… No es fácil llegar a la

convicción de “hacer” porque eso es mi deber, es lo que me

corresponde, y porque ahí estoy yo para que eso sea hecho, no por 

mí, sino a través de mí… Pero sin el conocimiento adecuado, sin el

conocimiento de la VERDAD, puede que lo único que haga es dar “

palos de ciego”, hacer y hacer, sin sentido alguno, muchas veces 

metiendo la pata porque no calculo las consecuencias de lo que hago, 

sin darme cuenta de lo que estoy haciendo…

El camino de la DEVOCIÓN, el Bhakti Yoga, el camino de emotividad 

sublimada, dirigida hacia la divinidad, hacia la Realización como 

deber, como DHARMA, eligiendo las emociones que voy a alimentar a 

diferencia de las que voy a dejar que se mueran de inanición porque 

no las voy a alimentar, requiere también de gran conocimiento y de

mucha acción para que no se queda en mera “adoración” ritualística, 

o peor aún, caiga en el fanatismo fundamentalista en el que tantas 

veces vemos caer a tanta gente causando tantos estragos…

Recuerda: devoción sin conocimiento, igual a fanatismo. 

Ya que he llamado la atención sobre el conocimiento en los dos 

anteriores caminos, vamos con el camino del CONOCIMIENTO, el

Gnaña Yoga. En estos tiempos de sobre-información, lo difícil es a 

veces “elegir” el conocimiento adecuado para me sirva de referencia 

en mi trabajo interno y que vaya por el sendero correcto, sin 

desviarme. La gran tentación de llenarme de conocimiento, convirtié

ndome en un “obeso intelectual”, me puede perseguir porque eso “

viste mucho”, deslumbro a cualquiera demostrando todo lo que 

conozco sobre tantas y tantas cosas “espirituales”… Pura charlatanerí

a. Todo en teoría, pero nada en práctica, en vivencia. Si lo que voy 

conociendo no lo llevo a la vida cotidiana haciendo que funcione, que 

cambie lo que vivo de mis relaciones, del mundo del trabajo, de cómo

me cuido y cómo disfruto de la vida, no me sirve de nada, es NADA. 

Por eso necesito proyectar en obras mi conocimiento, convertirlo en

realidad a través de la acción, y ponerle ganas, chispa, emoción y 

deseo que me empuje hacia lo más alto. 

Por eso esos tres caminos anteriores, Karma Yoga, Bhakti Yoga y 

Gnaña Yoga se sintetizan en el 4º camino, el RAJA YOGA, el Yoga que 

nos convierte en regentes de nuestra vida, que es lo que el Baghavad

Ghita nos propone desde el principio, SER NOSOTROS MISMOS. 

Entendiendo que lo que somos es el SER que mora en lo profundo de

cada uno de nosotros como la divinidad o Krishna en cada Alma 

Humana. Cómo identificarnos con esa “esencia divina” que está en

cada uno de nosotros? Con el proceso de autoindagación, preguntá

ndonos e identificando lo que en nosotros cambia constantemente (la 

personalidad, lo físico, lo emocional y lo mental) y lo NO CAMBIA (el 

SER, la Conciencia de ser, el sentido de ser YO todo el tiempo, 

cambie lo que cambie mi vida…). Y meditando en el SER que somos, 

descansando nuestra Conciencia en su percepción…

KARMA YOGA, la acción justa y necesaria, realizada con desapego y 

renuncia al fruto de la acción, añadiendo conocimiento y devoción.

BHAKTI YOGA, la devoción, la emotividad sublimada, dirigida a lo

superior, a lo transcendente, añadiendo la acción justa y necesaria y 

sobretodo el conocimiento de la Verdad. 

GNAÑA YOGA, el conocimiento de la Verdad, para proyectarla en

acción en el mundo, con devoción. Hacer lo que sabes que tienes que 

hacer, queriéndolo hacer…

Y MEDITAR, MEDITAR, MEDITAR…, teniendo siempre presente la Meta 

y vigilando para que nada te perturbe ni te distraiga de tener siempre 

esa PRESENCIA. 

Kailas

 

 

¨No estoy iluminada"
Yoga con dharma
 

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Lunes, 27 Septiembre 2021