Blog de Sanatana Dharma

Entendemos la comunicación, como el encuentro en lo común

ENANOS QUE SON GNOMOS

 Erase una vez un claro del bosque rodeado de farolillos y luciérnagas de vuelo corto. Junto a ese claro, un poblado de gnomos trajinaban despacio y contentos en sus tareas de verano. Había flores, había casas con tejado de paja, había animales pequeños y niños que corrían cantando. En el centro del claro un grupo de alumnos escuchaban a su nuevo Maestro.

-Muy bien, enanos, bienvenidos a la escuela de gnomos del Bosque Sagrado. Aquí cualquier enano, y digo cualquiera, ¡se convertirá en gnomo, en plácido gnomo! Ya veréis cómo.
Hablaba un gnomo viejo de barba enrollada en tres vueltas y media alrededor de la coronilla. Vestía un hermoso gorro rojo del color de las uvas brillantes.


Los enanos eran de muy diversos tipos. Gorditos, delgadurrios, fortachones, espigados y eléctricos, apesadumbrados, asustados, histriónicos, gamberretes, adormilados, apanados, tranquilotes y nerviosones. Miraban con ojos redondos a su nuevo Maestro de gorro encarnado y plácida apariencia.

CUENTO 5


El Maestro prosiguió:

-Ser un gnomo es la cosa más fácil del mundo, y no serlo es también la cosa más sencilla del universo. Por aquí encontraréis fácilmente una casa tipo seta para cada uno de vosotros, es pequeña pero suficiente, y os cobijará de la lluvia y el sol fuerte. El Bosque os proveerá de todo lo demás que necesitéis. Os daré unas simples instrucciones para empezar a laborar. Os ponéis este gorrito encarnado que  apunta siempre hacia arriba, y que tiene dibujada una uva en su contorno, la veis? y comenzáis vuestras tareas vitales, que llamamos. Recoger raíces, plantar tomates más pequeños aún que vosotros, cuidar de los ciervos extraviados, abrillantar a las luciérnagas, preparar calderos de sopa, arrullar a los niños llorones...y no sigo, y no sigo, porque no quiero!

Los enanos imberbes miraban con ojos abiertísimos la enorme lista de tareas posibles...

Pero...  concepto importantísimo en este poblado: aquí no se trabaja, sólo se trasube. Es decir, no bajamos a ninguna parte, sólo subimos!! Trasuba el gnomo, trasuva! Por eso amigos míos, tienen nuestros gorros una uva en su contorno, óle! Qué hay tras la uva? Trasuba, amigo, trasuva! Tenéis que fijaros siempre en la punta del gorro, en cuanto empiece a achatarse hay que parar, y dedicarse a tareas ergo-gnómicas, que llamamos. Las tareas ergo-nómicas son dormir a pierna suelta sólo un ratito, comer tranquilamente, bailar con las caderas, y sobre todo, respirar el aire de la mañana y de la noche, con el gorro apuntando hacia arriba, y en la quietud, dejar que el gorro crezca...

-Y cuándo se achata el gorro?

-Uy, el gorro se achata siempre que algo no es ergo-gnómico...!! Ya lo iréis viendo....

Así comenzó la primera mañana de los enanos imberbes aprendices de gnomos en aquella temporada estival del año 2016 año gnómoni. Comenzaron los enanos con sudores hacendosos a trajinar a ritmos forzados... y el Maestro de la barba enrollada en tres vueltas y media sobre la coronilla les iba susurrando...¡pero chicos, qué hacéis sudando, se os va encoger la punta nada más empezar! Más despacio, más contentos, duraréis más...

CUENTO 6

Uy, los enanos casi no se atrevían a ir más despacio...y se les achataban las puntas del gorro a cada nueva zancada. Al de una hora había una veintena de enanos dormidos a pierna suelta sólo un ratito, comiendo tranquilamente, bailando con las caderas, y respirando el aire de la tarde, y en la quietud el gorro crecía tímido.

Muchas mañanas, muchas jornadas de verano...y al de varias semanas, comenzaron por fin a dejar de trabajar, y tímidamente se les veía empezar a trasubir. Con ojos grandotes los enanos comenzaban a recoger las bayas con cariño, sentían la tierra húmeda y grande bajo sus pisadas, chocaban palmas al pasarse las paletas de picar cebolleta.
'Poco a poco', el Maestro incansable repetía, 'con deleite, como si degustarais uvas...!'

De nuevo, reunidos en el claro del Bosque, lección número 2. ¡Los sentimientos! ¿Qué hacer con los sentimientos? Aquí cultivamos la alegría y todos los hijos de la Alegría: es decir, la canción, la risa, el baile, el abrazo y los besos desenfadados...Y cuando aparece cualquier otro sentimiento, no hay problema, porque inmediatamente la punta del gorro se achata y entonces hay que hacer lo de siempre...Y ahora, a laborar, trasusba el gnomo, trasuva!


Los enanos que querían ser gnomos se dispusieron a laborar con cualquiera de las tareas necesarias, ya iban aprendiendo su ritmo verdadero sin tra-bajar...

Y...la primera historieta de la mañana ocurrió con una enana nerviosa que comenzó a sentirse alborotada por el calor, y ella insistía, y entonces le faltaba el aire, y entonces ya no se podía sentir contenta, y entonces comenzó a estar triste...y empezó a ensimismarse en su propia pena...y entonces, no vio la punta de su gorro achatarse bien chatunga. No la vio! El Maestro la sacó de los campos agarrándola suave por la uva del gorro. A ergo-gnomizar!!! Ella aturullada comenzó con el baile de las caderas, dormir a pierna suelta un ratito, comer tranquilamente., respirar el aire de la mañana y dejarse crecer...Y así se fue el aturullo, se fue la pena, se fue cualquier sombra...de un saltito, dispuesta a laborar...

La siguiente historieta fue la de un gnomo regordete que se enfadó porque no podía alcanzar la raíz profunda de una baya. Él sí se dio cuenta de que se le achataba la punta pero se le ocurrió una idea de lo más enana: cogió una seta vieja y la puso encima de la punta del gorro, pretendiendo esconderla. Así, escondida la punta, seguía laborando, y crecía su enfado, y la punta se achataba más y crecía el enfado...hasta que el Maestro le agarró por la uva, y lo sacó a ergo-nomizar.

CUENTO 7Y la última lección de la semana llegó con un enano jóven de apariencia inocente. Mientras laboraba feliz con las manos en la tierra, sintiendo su olor tostado, y la punta del gorro bien afinada hacia las estrellas, se fijó en una enana bella que caminaba a su lado. Comenzaron a reir juntos y de vez en cuando se robaban besos de sabor a seta. Saltaban y bailaban y todo iba bien, hasta que el gnomo dejó de sentir la tierra entre sus manos, sólo tenía ojos para ella. Y ella se alejaba en alguna labor, y el gnomo que ya no sentía la tierra, se achataba por la punta. Y entonces, se ensimismaba, y cada vez más chata, y el Maestro le venía corriendo y...a ergo-nomizar!


Bueno, amigos, les decía contento el Maestro, ya tenéis toda la enseñanza...el camino del gnomo es el más fácil del mundo, y salirse, lo más sencillo de universo...! Ahora pasaréis a tareas más sutiles, tareas más 'de gorro', como las llamamos, escribir poemas, proyectar casas, organizar los batidos de fresa de las meriendas...todo en soledad, con vuestro gorro, y cuando la punta os lo pida...a ergo-gnomizar...y cuando la labor acabe, y mientras el gorro lo consienta...a corretear, a abrazar, a sólo cantar, a cafés de crema tomar...

Y sorpresa, con el tiempo...el gorro se hará fuerte y resistente hacia el Cielo...se ergo-gnomizará a menudo por sí solo. Y sorpresa, con el tiempo...el gorro os pedirá que respiréis más y más, y entréis en mayor quietud muchas veces, y sentiréis en vuestra sien cómo el gorro crece agigantado...y el gorro tirará de la coronilla y el crecimiento del pelo cambiará y echaréis barba o cabellos...hasta que el pelo pueda dar tres vueltas y media sobre la coronilla, y entonces, el gorro ya nunca se moverá. Siempre habrá quietud, siempre habrá placidez. Muy bien, aquí acaba la Escuela, aquí sigue vuestro camino, siempre estaremos por aquí entre las uvas, trasubiendo.

Los enanos imberbes tenían ya más cabello. Ya no escuchaban atónitos, ya habían probado la tierra y el cielo.

Farolillos del color de la fruta de temporada, luciérnagas tranquilas y setas brillantes. Niños que ríen, madres que abrazan...Noche de estrellas y grillos suaves y constantes.

 Los enanos que quieren ser gnomos plácidos se tumban a descansar, y también los que leen los cuentos de la noche, se tumban o quedan sentados, cierran los ojos y escuchan el gnómico silencio que hay tras todas las uvas. Trasuba, el gnomo, trasuva!

CUENTO 4
OM SHANTI.

Gautami.  Con especial dedicatoria a Kalki, en homenaje a su concepto de tras-subir.

 

 

Del deber y el servicio
Falta de conocimiento de la verdad (avidya)
 

Comentarios 2

VARUNA2 en Viernes, 18 Agosto 2017 23:33

Gracias por el cuento, Gautami. Te imagino en el bosque, con el gorro bien firme. Eso sí, sin barba;)

Gracias por el cuento, Gautami. Te imagino en el bosque, con el gorro bien firme. Eso sí, sin barba;)
Jone CP en Sábado, 19 Agosto 2017 14:39

Me ha encantado!
Gracias Gautami!!???

Me ha encantado! Gracias Gautami!!???
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